LA SOPA DEL “GANSO GALATAS”
Estimado Sr Galatas :
La presente tiene por objeto responder al artículo por Ud redactado en el blog “Sopa de Ganso” del periódico más leído de Gipuzkoa, con motivo de la celebración, el pasado jueves 10 de diciembre de 2009, del día internacional del movimiento “SlowFood”.
En primer lugar, agradecerle la reseña publicada en el ejercicio de la libertad de expresión, en la que menciona por primera vez a la pequeña delegación de la asociación internacional Slow Food en Gipuzkoa, aunque personalmente no comparta el contenido de la mayor parte de las opiniones expresadas por Ud en el mismo, toda vez que entiendo adolecen del debido rigor profesional y conocimiento de la materia.
Sinceramente, reconozco que me sorprendió el comienzo del segundo párrafo del artículo. No pensaba que tuviera en tan buen concepto a los hombres del medio rural , entre los que me incluyo, toda vez que nos considera inteligentes, en la onda y a la moda. Ahora bien, se olvidó de las mujeres del ámbito rural, sin las que no somos nada dentro de este sector.
Uno de los principios que defiende Slow Food lo constituye la venta directa, a través de una estrecha relación de compromiso mútuo, productor consumidor. Por dicho motivo, en la actualidad, cada vez más productores estamos intentado vender lo que producimos directamente al consumidor, sin pasar por esos monopolios comerciales, creados para quedarse con el valor añadido del productor sin reconocer ni valorar en su justa medida la calidad, el esfuerzo y trabajo que estos hacen, no permitiendo el desarrollo de las familias que viven en un entorno rural ya que no obtienen unos ingresos dignos y justos que satisfagan sus necesidades por la labor que realizan en el medio rural de la que toda la humanidad sale beneficiada, lo cual ha hecho que casi hayan esquilmado a los trabajadores del mundo rural.
A mitad del párrafo le asaltan los efluvios de la luz de la cuba de vino a la que cayó en el 92. Joselito no ha nacido ni ha perdido nada en Ataun pero le aseguro, que si así hubiera sido, habría defendido el Euskal Txerri, en reconocimiento a la labor desempeñada por sus antepasados y para preseservar el patrimonio cultural del lugar en el que le ha tocado nacer.
También le asevero que la carne o productos derivados de “Euskal Txerri” se pueden encontrar, asimismo, en lugares mucho más populares que en el afamado restaurante mencionado en su artículo .
Lo que realmente me apena es la gran cantidad de gipuzkoanos que no tienen acceso a través de sus líneas a cierta cultura gastronómica, a ciertos cambios que se están dando en la sociedad en la manera de consumir, de producir y de compartir experiencias. Es grave que no les llegue la información sobre la necesidad de defender la biodiversidad y de apoyar proyectos en zonas con menos recursos.
En su artículo queda de manifiesto que desconoce, que la biodiversidad es parte fundamental y básica para el mantenimiento y funcionamiento de nuestra madre Tierra, en estos momentos en los que organizaciones como la ONU y la FAO advierten seriamente de las graves consecuencias que acarrearán la pérdida y extinción de especies tanto animales como vegetales.
Para su información le informo que no muy lejos de la ciudad en la que vive, allá en el Mar Cantábrico, concretamente en el Golfo de Bizkaia, ha estado a punto de desaparecer la Anchoa del Cantábrico.
Será porque no es productiva ni rentable por lo que los pescadores de bajura se lamentan de su pérdida.
Según su criterio todo aquello que desaparece lo hace porque ni es productivo, ni es rentable, ni da dinero, ni se vende bien, ni es bueno.
¿No se ha puesto a pensar que detrás puede estar la mano del hombre?
¿No será porque las malas artes de pesca de determinados pescadores han esquilmado sus caladeros y destruido su ecosistema?
¿Conoce algún viticultor que arranque por su bajo rendimiento sus cepas centenarias, ó algún olivarero que arranque sus olivos milenarios?
En mantenerlos, ponen todo su conocimiento y pasión.
A la vista de todos está, un profundo cambio comienza a producirse a nivel mundial en nuestra forma de vivir, de producir y de consumir, respetando el medio ambiente.
Las normativas de producción se hallan en fase de cambio, fortaleciendo aquéllas que favorezcan las razas y variedades autóctonas, la biodiversidad, el bienestar animal y las buenas artes de trabajo, respetuosas todas ellas, repito, con el medio ambiente.
La luz que le iluminó en la cuba de vino a la que cayó en el 92 comienza a parpadear. Espero que su Director la termine de APAGAR.
En reconocimiento, defensa y honor por la labor que hacen los horticultores, agricultores, ganaderos, pescadores, cocineros y consumidores de la asociación internacional Slow Food y de los pequeños productores del mundo rural y agropecuario en general.
Slow Food Internacional es una asociación de voluntariado, sin ánimo de lucro, en la que la aportación anual por socio es de 50 euros, de los que el 90% van a un fondo de la Fundación por la Biodiversidad para apoyar proyectos en desarrollo de zonas rurales desfavorecidas.
Fdo: Pello Urdapilleta Urtuzaga
Elola Baserria
20496 Bidania Gipuzkoa
e_mail: elolasat@euskalnet.net
Productor de la raza porcina autóctona del País Vasco, Euskal Txerri
Socio Slow Food
Premio Culatello D´Oro 2005 por la defensa de la Biodiversidad
Premio German Arrien por respetar los métodos de producción Slow Food
Relais & Châteaux
Hace 17 horas













